La pasión por escribir y el amor a la belleza y al enriquecimiento del espíritu en cualquiera de sus manifestaciones, se unen en este pequeño universo virtual.
sábado, 14 de junio de 2014
ESE PÉNDULO...
Péndulo inamovible en que agito mis horas,
balada inmunda de transido dolor.
Escalofrío sonoro de húmedos abrazos:
te yergues ante mí.
Un simple e hipotético encuentro,
la lucha contra el tiempo que cohabito,
esa cuerda rota en muda carcajada...
mi propia finitud.
Las horas se vuelcan en un saco sin fondo,
de violeta, el olvido, tiñe la luz.
La mirada perdida en un espejo opaco,
el tiempo, y tú.
Amaneceres sangrientos visten las mañanas,
el sopor, sacudiendo del músculo,
el núcleo;
la esperanza rueda vencida en la calle.
Sólo fue ayer.
Hay techos agrietados en casas desiertas,
silentes pasos cruzan el umbral,
el refugio no puede ubicarse en la nada.
Cae una lágrima.
Vivir con el tiempo rugiendo a la espalda,
en charcos de barro, se deshace el alma,
la impotencia lame del mundo la piel.
Nada hay.
María José García Larios.
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